Durante más de dos décadas, Adriana convivió con una flacidez abdominal que marcó su relación con su cuerpo. Los pliegues en el abdomen no solo afectaban su apariencia, sino también su confianza y su forma de vestir.
Al llegar a consulta, su caso evidenciaba que no se trataba de una inconformidad reciente ni superficial. Requería una solución estructural, correctamente indicada y planificada.
Tras la valoración médica, el Dr. Camilo Lemos determinó que la mejor opción era una abdominoplastia, enfocada en corregir la flacidez, mejorar la tensión abdominal y devolver continuidad al contorno corporal.
El procedimiento se realizó respetando la anatomía de Adriana y buscando un resultado funcional y estético. El cambio no solo se evidenció en su abdomen, sino en la forma en que recuperó comodidad, seguridad y tranquilidad en su día a día.
Este caso demuestra que una abdominoplastia bien indicada puede cerrar ciclos de inconformidad que acompañan al paciente durante años.